Preparando el motor de resolución…
La velocidad sube sola: un nivel cada 10 líneas.
Sobre el tablero: arrastra a los lados para mover, hacia abajo para bajar, toca para girar y da un golpe seco hacia abajo para soltar. Con teclado: flechas, Espacio suelta y P pausa.
La secuencia se acelera además a medida que avanzan las rondas.
Solución óptima garantizada en ambos.
Se aplica a las pegatinas rojas del cubo y a la tecla roja de Simon.
No hace falta leer nada: el cubo de la pantalla resalta la cara que toca girar y dibuja una flecha con el sentido. Basta con imitarlo en tu cubo.
Una cara se identifica por su centro, no por el resto de pegatinas: los centros están fijos y no se mueven por mucho que gires. Por eso «la cara del centro rojo» es siempre la misma, aunque haya pegatinas rojas repartidas por todo el cubo.
Los botones llevan el color de su centro. Si pasas el dedo o el ratón por encima de uno, se resalta esa cara en el cubo:
Sujeta el cubo con el blanco arriba y el verde de frente: así la cara que te pide la app es siempre la misma que la de tu cubo.
Si ya conoces la notación de speedcubing, la equivalencia aparece bajo el movimiento actual: U blanca, R roja, F verde, D amarilla, L naranja, B azul.